Soldados sinvergüenzas (1817)

Los vecinos que habitaban cerca de Capuchinos, al otro lado del río Guaire no eran personas adineradas, vivían de su trabajo y dedicaban buena parte de su tiempo en labrar y cultivar diversas plantas, vegetales y frutas. Estos productos no sólo les servían de alimento, sino que les permitía obtener algún dinero por la venta de sus cosechas.

Como es de imaginarse, durante la guerra independentista pasaron mucho trabajo, pues entre la angustia y la zozobra propia de un conflicto bélico, tuvieron que enfrentar otros problemas y algunos de ellos estaban relacionados con soldados y militares del Regimiento de Castilla.

A estos soldados, actuando de manera incorrecta y violando las leyes establecidas, no se les ocurrió otra cosa que entrar en las casas y haciendas para robarse las frutas, malojos, vituallas y todo cuanto encontraban a su paso. Además, rompieron y abrieron las vallas que dividían el lugar dejando el libre paso a todo animal que estuviese por allí.

Y pobre de aquel que se le ocurriera enfrentarlos y quejarse de la situación, porque agarraban sus bayonetas para amenazarlos de muerte y gritaban a viva voz una cantidad de groserías e insultos que dejaban boquiabiertos a los vecinos.

En una ocasión un soldado fue atrapado in fraganti y la dueña de la casa, como era de esperarse, le reclamó. Pues el soldado se volteó y la llamó patriota e insurgente, inmensa ofensa tratándose de una persona absolutamente fiel y leal al Rey.

Días después, un muchacho de 18 años hizo otro reclamo y recibió una bofetada por parte de un militar y una señora de 70 años fue víctima de un fuerte pescozón.

Vista la situación, los vecinos decidieron denunciar ante la justicia a estos soldados sinvergüenzas, alegando que estabanobstinados de vivir en semejante intranquilidad y con el dolor de ver perder todo lo labrado. Insistían que era sumamente triste exponerse a los insultos y vivir con miedo a perder la vida. A veces incluso, les provocaba abandonarlo todo e ir en busca de una vida mejor en cualquier otro lugar.

Las autoridades encargadas iniciaron una investigación, arrestando a todos los soldados que cumplieron servicio durante esos días, sin embargo, todos dijeron desconocer los hechos, nadie habló, nada pasó.


Fuente: Querella criminal de injuria puesta por doña María Belén Báez, don José María Sánchez y don Juan Marrero labradores del otro lado del Río Guaire sobre varios soldados del Regimiento de Castilla en sus personas y estancias.Caracas, 1817. ANH.

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