Páez, creador de la república de Venezuela


“Los desordenes que habían seguido á la independencia hubieran bastado para hacerme monarquista si no hubiera estado convencido de que estos males provenían, no de los principios que habíamos adoptado, sino del egoísmo torpe y de la mala ambición, dos enemigos mortales de la felicidad de las naciones”. J.A.P.

Muchos nos hemos preguntado por qué la figura de José Antonio Páez ha sido tratada por la historiografía nacional de manera acusadora o indiferente, siendo éste hombre, no sólo un prócer de la patria, sino el líder a quien le debemos la creación de la República de Venezuela, al menos merece, digo yo, un lugar preponderante en las efemérides y en los libros de historia o Ciencias Sociales que no sea limitante a una biografía.

Sin embargo, el fondo del asunto es el bendito maniqueísmo al que hemos estado expuestos los venezolanos desde hace doscientos años, que sólo ha logrado la imposición de una idea sobre otra y no la asimilación de convicciones verdaderamente democráticas. Y como el estudio de la Historia y la política no escapan a eso, pues simplemente somos capaces de ver dos posturas: la bolivariana y la antibolivariana.

Y por supuesto, Simón Bolívar ha pasado a la historia como el unificador y Páez como el enemigo de la unidad. Ahora bien, verlo de esta forma es sencillamente una manera simplista de comprender el pasado. Todo tiene una escala de grises y son múltiples los elementos que hay que considerar cuando se tratan estos temas.

Tanto Bolívar como Páez tienen sus virtudes y defectos, y sería absurdo negarlo, pues son sencillamente seres humanos que actuaron según sus creencias, ideales o circunstancias. En resumidas cuentas, no somos quienes para juzgarlos, pues ni estábamos allí ni fuimos parte de esa realidad. Pero al menos podríamos ser un poco más justos u objetivos con los logros de cada uno de ellos.

Entiendo y respeto que se celebre el 19 de abril o el 5 de julio, pero no acepto que se pase por alto el 6 de mayo, día en que se reunió el Congreso de Valencia para ver nacer al estado venezolano. Día que muchos consideran un error, una fatalidad o lo que sea, pero día en que, (nadie lo puede negar), nos constituimos en una república absolutamente independiente y no subordinada a las autoridades radicadas en Bogotá.

Entre las ideas de Gil Fortoul y Rafael María Baralt, me quedo con el primero, puesto que éste comprendió que la decisión de Páez no fue algo meramente ambiciosa sino que provenía de la comprensión de una realidad nacional, que, además, era parte de una propuesta del Libertador. Así lo diría Páez: “Después de hallarme en esta ciudad recibí el decreto de V. autorizando las reuniones populares y franqueando la libertad de imprenta para que cada ciudadano dijera con libertad y entera franqueza sus opiniones: lo mandé publicar y circular como se me previno. En puerto Cabello y en esta ciudad han hecho las peticiones al congreso; la mas sustancial que contiene es la separación de Venezuela del resto de las repúblicas. Esta la desean todos, y cuando digo todos es á escepción de muy pocos: puedo asegurarle que la desean con vehemencia, y esta ha sido la causa porque en algunos otros pueblos han querido que se procesa de hecho á separarla.” (Carta del General Páez a S. E. El Libertador, Valencia, 30 de noviembre de 1829”).

Imagínense pues, que el gobierno les da la oportunidad de opinar y luego que lo hacen desechan la idea, entonces ustedes se preguntan: “Para qué coño pidieron nuestra opinión”. Así de simple, mucha gente no estaba de acuerdo con formar parte de la Gran Colombia. Y eso no es, bajo ningún punto de vista, condenable.

Según algunas versiones, incluidas las del propio Páez, Bolívar se encontraba en una encrucijada, tenía que encontrar un camino en el que se unieran las ideas liberarles y las monárquicas, pero fue un camino difícil que terminó generando desconfianza, confusión, chismes e intrigas. Y de ese camino terminaron siendo víctimas tanto Páez como Bolívar.

Yo no soy capaz ni considero que tengo la potestad de juzgar a ninguno por sus ideas, ambos lucharon por nuestra independencia y dieron la vida por ello, pero me pregunto, ¿por qué se le reconoce a uno y al otro no? Y hago una reflexión. Cuando uno viaja a Bogotá, por ejemplo, nota que el Libertador es mucho más apreciado, querido y respetado,…es algo más auténtico, creíble. Vas más allá de discursos políticos e historiográficos. Y por qué en Venezuela el tema del Libertador suena más a discurso, a manipulación, a encubrimiento de la realidad, a desfile. No sé, a desconexión con muchos venezolanos.

Y creería que nosotros tenemos un gran problema sociológico o psicológico, no sabemos si seguirle los pasos al creador de nuestra libertad o al creador de nuestra república. Esto me permite pensar que tenemos un pasado absolutamente manipulado que lucha con nuestra conciencia social. Pero si de algo estoy segura, es que aún existen personas que son bolivarianas y personas que son paecistas y que esto tiene que ver con la visión que se tiene del estado y de la forma de asumir el gobierno.

Pero dejando a un lado las diferencias, y sin opacar el nombre de Bolívar, dejo unas frases de el creador de nuestra república: “pertenezco y he pertenecido siempre á la escuela republicana, pero no á aquella para quien la libertad es la diosa á quien se dá culto con un puñal y tea incendiaria, cuyos altares deben purificarse con sangre humana y cuyos adoradores fuerza es que adopten la misión de purgar la tierra de los que no piensan como ellos sobre los intereses de la patria. No pertenezco á la secta de los que tienen por divisa aquellas horribles palabras de Voltaire:

Du boyau du dernier prête

Il faut pendre le dernier roi.

Estoy y estado siempre con los que creen que cada individuo tiene derecho a manifestar lo que piense y le dicte su razón respecto á los intereses de la tierra en que nació.” (José Antonio Páez).

Comentarios

  1. El comentario vendrá después que traduzca la frase de Voltaire. Estoy de acuerdo con el resto. El seis de Mayo DIA NACIONAL.

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